Heroínas de la ruralidad: “Querer es poder”

No encontramos una mejor forma de iniciar este especial que con una Heroína cercana a nuestra Tierra Grata; una mujer que nos ha acompañado en este sueño desde hace dos años: Sirlis Castillo, el empuje hecho persona.

Sirlis es una mujer rural perteneciente al resguardo indígena de Gambote, cerquita de Arjona, en Bolívar. Es la mamá de Olga y una amorosa abuela.

Su historia es muy parecida a la de muchos colombianos que se dedican al rebusque para sobrevivir. En su caso, la falta de educación profesional y de trabajo digno la llevaron a vivir del menudeo diario.

La plata que gana con esfuerzo la administra entre la alimentación, vestimenta, salud y la educación de su hija. Olga y su nieta son la razón principal por la que a diario se levanta temprano, se pone bien pintosa y coge un bus o una moto para ir a comerciar en Arjona con jugos, quesos, bocadillos y derivados de la leche.

En su rutina la acompañan la Virgen del Carmen y los vallenatos que retumban en las emisoras. Aún en sus días de descanso, que es uno quincenal, no se queda quieta, porque le gusta ver su casa impecable y limpia, porque para ella “lo que da mejor impresión es la presentación”.

Un naufragio a la deriva

El primer poder de nuestra Heroína es su fe y esperanza. Contemos una historia para ilustrarlo:

En el año 2010, el Canal del Dique (el mismo que durante años les proveía el alimento), se creció e inundó el pueblo de pescadores. La principal causa fue el fuerte invierno que azotó al departamento durante meses y que un día de diciembre, con una lluvia de más de once horas, que solo es comparable con los casi cinco años de lluvia en Macondo, arrasó con las pertenencias de sus habitantes.

Sirlis y sus vecinos se convirtieron en damnificados. Muchas de las familias se desplazaron hasta Arjona, que es la cabecera municipal de Gambote, mientras que otros se quedaron a proteger sus pertenencias del invierno y de los ladrones.

Luego, cuando bajó el nivel del agua y se vieron por fin los estragos del invierno, dentro de Sirlis se despertó un sentimiento que la motivó a levantar cabeza y trabajar para reconstruir su hogar. A eso lo llamamos el poder de la fé y la esperanza. Sirlis cree que fue Dios quien no la abandonó y que, aún hoy, sigue guiando su camino.

Ella comenzó a reinventarse cuando el término no era conocido masivamente. Su reinvención se basó en ir poco a poco invirtiendo en tener una vida digna. Para ello, pasó por varios trabajos antes de llegar al actual y se volvió una especialista en el arte de la superación.

En el último año, teniendo en cuenta la coyuntura global de la pandemia, sus creencias son las que la han mantenido motivada. Ella es una mujer bastante religiosa y cree que en tiempos de dificultad “Dios pone oportunidades, pero uno tiene que salir a buscarlas”.

La gratitud en forma de baño

El segundo poder de nuestra Heroína es el compromiso.

Con la venta de jugos, galletas y quesos, Sirlis paga los estudios de Olga y le compra detalles a su nieta. Ella sabe que son su futuro y procura lo mejor para ellas. También demuestra su compromiso con el cuidado y buena imagen de su Baño Grato.

Baño Grato es el nombre de una de nuestras soluciones. Se trata de un baño seco, una alternativa ecológica y accesible para que las comunidades que no cuentan con acueducto o alcantarillado, tengan un baño seguro en casa. En comunidades como Gambote, que no son tenidas en cuenta para proyectos de acueducto y alcantarillado, un baño seco es una gran solución, ya que aquí las familias hacen sus necesidades a la intemperie, exponiendo a peligros su intimidad e integridad.

Sirlis es una de nuestras usuarias del Baño Grato desde 2018. Antes de eso, en Gambote las pocas casas con baños los tenían conectados a fosas sépticas. Mientras tanto, las familias de escasos recursos que no podían construirlas, hacían sus necesidades entre matorrales al aire libre. “Ir al monte”, como se le conoce jocosamente, era peor por la noche, porque en la oscuridad se escondía “la mala hora”.

El poder del compromiso de nuestra Heroína se hace muy notorio en el cuidado de su baño. Cuando uno entra en él, se encuentra con un sanitario IMPECABLE; las paredes que eran de color gris de fábrica, ahora tienen tonos verdosos y azul coral; en la separación de la ducha tiene su jabonera y portacepillos de plástico de colores naranja y azul.

Ella además cree que su baño aporta al cuidado del medio ambiente y quiere convencer a su comunidad de que haya uno en cada casa, porque así no contaminan el agua y pueden volver aprovechables los residuos en huertos caseros. Para ella, “querer es poder. Eso es lo primero. Cuando uno se lo propone, puede conseguir cambios. Lo otro importante es trabajar siempre en equipo”.

Sirlis Castillo es nuestra primera Heroína. Con su historia inspira a cambiar hábitos en su comunidad. También demuestra que el empuje transforma vidas. Aunque las circunstancias no sean favorables, querer es el poder más motivante para superar los retos.


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